Cualquiera de los usuarios de Twitter habrá padecido en los últimos meses más de una caída del servicio. A pesar de las dudas generadas al principio sobre su utilidad, Twitter ha convencido a muchos (yo incluído) y las exigencias técnicas han aumentado exponencialmente. El mayor coste de la infraestructura, unido al espectacular aumento de usuarios (unos 2,3 millones), ha abierto por fin el debate sobre la rentabilización del servicio.
Business Week realiza un interesante análisis de los modelos de ingresos a los que puede acogerse Twitter. Básicamente, los modelos se reducen a cuatro posibilidades:
- Exigir a los usuarios del servicio el pago de una tarifa al estilo de otros sistemas parecidos como Pownce. Este modelo sería de difícil aplicación salvo que sean capaces de ofrecer servicios de alto valor a los usuarios. En cualquier caso, debería de mantenerse la opción “gratis” a la cual probablemente estarían acogidos la mayor parte de usuarios.
- Permitir a los anunciantes insertar mensajes publicitarios.
- Permitir a empresas de investigación de mercado acceder al sistema en condiciones óptimas.
- Insertar banners en la web de Twitter.
Tras analizar las características del servicio y los antecedentes parece que la opción de los banners es la más viable. Tras el acuerdo con Digital Garage, en Japón se viene realizando está práctica desde hace algún tiempo (aparece un banner en la parte superior derecha). Personalmente me parece la opción más sencilla, pero quizá no la más rentable. Al igual que otras redes sociales Twitter es una fuente de información empresarial de primer orden, por lo que superados los problemas legales habituales el uso en investigaciones de mercado sería mucho más lucrativo.