Los fabricantes de automóviles de todo el mundo están pasando por una de las peores crisis financieras y de ventas de su historia. Cuando las reducciones de costes no bastan, deben encontrar formas de animar a los consumidores. En estos momentos, los potenciales compradores se encuentran atenazados por la incertidumbre económica, así que las empresas deben diseñar programas que permitan reducir el riesgo percibido en la compra.
Un caso muy reciente es el del programa Assurance de Hyundai Motor America.
Básicamente, la compañía ofrece a sus clientes un seguro que les reembolsa hasta 7.500$ en el caso de que se produzcan determinadas circustancias, no sólo económicas, e independientemente de cuestiones como la edad, el historial laboral o la salud del individuo. Estamos pues hablando de un seguro en toda regla, muy atractivo y probablemente el primero de estas características ofertado por una compañía en los EEUU.
Es una apuesta financieramente arriesgada dadas las perspectivas de desempleo en EEUU, pero creo que va en la línea adecuada. Un crisis de confianza se combate mediante medidas que reduzcan la vulnerabililidad del consumidor a los embates del futuro y los seguros son una forma cara pero muy eficaz.


