Adjunto unos intensos poemas de Daniel Rabanaque, poeta zaragozano que poco a poco se hace hueco.
ENTORNO DE PLÁSTICO COMBUSTIBLE
dedicado a todos los insectos que mueren junto a los postes de luz
fines de semana para lobos de pelaje amarillo
en las calles tres contra tres, cinco contra cinco,
dieciocho contra veinte, brasil contra jamaica, amarillo y verde.
y mientras voy y vuelvo de los columpios al hueco cémbalo del escritor
me voy preguntando en qué orden
se vestirán estas niñas las camisetas
una forma estúpida de irlas desnudando
sacando los colores
se abre de par en par el infierno europeo del fin de semana.
pero esas noches en las que no hay sino taxistas desconcertados,
no un peatón, ni una cita de amor fuera de horario
no consigo separarme de aquellos muchachos sin uñas que viven robando
y de los chuchos que pasan oliéndose el culo y buscando pelea
aforismos
se dice ciudad y se escupe
para quitarse el sabor
qué culpa tendrá el caracol
de que no sepamos envejecer?
a los chopos los suprimirán de las ciudades
por hacer pelusa blanca en primavera
si llegasen los delfines
a morir a nuestras playas en patera
los huesos del pollo
los hombres que juntan los huesos del pollo a un lado del plato
se miran como a un pavo real.
los hombres se pasan microbios de unos bolsillos a otros,
orinan en invierno en los solares,
calientan las manos al abrigo del dinero
con productos que enturbian las aguas,
no se entiende lo que hacen
no se entiende
no se entiende lo que hacen
canción
si a alguno le ha pillao
la vaca que se joda
la vaca
que se joda
la vaca
mariposas
pero claro que te q
uiero
no seas boba!
empieza por levantar la barbilla
y dejar que te miren a los ojos
ahora mismo te me secas
las lágrimas con la manga
tira hacia arriba con la nariz
me devuelves la sonrisa
y a otra cosa
mariposa
y alza el vuelo
y a vivir
mi querida avifauna del parque
las golondrinas les dicen a los gorriones
‘SAL DE LA PISTA, TURISTA!’
y lanzan sus rápidos giros de doble tijera
sobre hierba apenas cortada
a ver lo que salta
el resto de esta ladera
agoniza de calor
y hasta dos petirrojos arriesgan un baño
yo he marcado de sol el lugar de las pecas
el lugar donde quiero que dejes tus besos
me alimento de ti boca a boca
como las golondrinas
y a igual ras de vuelo
paisaje subido a un árbol
nuestra piel ensordecida bajo el ruido que levanta tanto polvo
tanta rabia abandonada a su desidia
los molares aprendiendo a mascar tierra
a tragar perplejidad y cambios bruscos
como saltos de canal en las ventana
pecesfrios@hotmail.com
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