You are currently browsing the category archive for the 'marketing estratégico' category.
El próximo 25-28 de noviembre en Túnez será presentado en el prestigioso congreso Management International Conference MIC 2009, la última investigación que hemos realizado los profesores Luis Casaló, Carlos Flavián, Daniel Belanche y un servidor, titulado “The importance of interactivity in e-commerce: the mediating role of consumer trust“.
Como siempre, os dejo el abstract del trabajo. Cualquiera interesado en el trabajo puedo enviarle personalmente un borrador del mismo, vía email.
Se agradece todo tipo de feedback sobre el mismo.
Abstract:
In the e-commerce context, it has been argued that consumers no longer have a direct physical experience with stores or interact with salespeople. In this situation, website managers should improve the interactivity with consumers in order to increase the intention to purchase in the website. Indeed, interactivity through a website may be a sign of efficient communication between consumers and the e-vendor, which may help to build consumer trust in the website. In turn, consumer trust is one of the main drivers of consumer intentions to purchase in a website. Therefore, it seems reasonably that the effect of interactivity on future purchase intentions may be, at least, partially mediated by consumer trust. To move on this topic, this work tries to explain how interactivity, consumer trust and future purchase intentions in a website are related. The data, which were collected thanks to a web survey using Spanish-speaking subjects, confirms the mediating role of consumer trust in the link between interactivity and future purchase intentions. These findings allow us to establish some interesting managerial implications that are widely discussed.
Hace algo más de siete años conocí en Madrid a una chica preciosa. Tenía la piel color cobalto, brillante; era esbelta e inteligente. El problema es que estaba enrollada con un conocido que, además, iba a ser mi jefe. A pesar de ello, al poco tiempo conocí a otra chica, prima de la anterior, de la que me enamoré al primer momento. Aunque hablaba inglés enseguida nos entendimos y nuestra relación duró varios años, pasados los cuales y, tras otra relación satisfactoria, conocí a la que hoy es mi esposa.
La conocí en el Fnac de la calle Coso de Zaragoza, aunque había oído hablar de ella mucho antes. De hecho, iba con el objetivo premeditado de hacerla mía. No tardamos ni un par de días en acostumbrarnos el uno al otro. Durante años (unos tres en estos momentos) ella me ha dado todo lo que podía esperar de una relación como ésta. Nunca me ha puesto mala cara, siempre ha estado dispuesta a trabajar de la forma que a mí más me convenía. En definitiva, un encanto. Sin embargo, he de reconocer que le he sido infiel en los últimos meses con un par de chicas asiáticas. La relación se había vuelto monótona y no valoraba lo que me estaba dando. Gracias a Dios, ella me ha perdonado. He vuelto. Nunca más dejaré de valorar lo que tengo. O eso espero.
Bien, no es que me haya vuelto más loco de lo estoy. La historia de arriba es, a grandes rasgos, la historia de mi relación con la marca Palm o más concretamente con los productos de la marca Palm, Handspring, Toshiba y HTC. ¿Os habéis preguntado alguna vez el tipo de sexo que tiene una marca o los lazos afectivos que llegáis a desarrollar con ellas?
Al igual que sucede en las relaciones humanas, las personas podemos mantener relaciones intensas con marcas y productos. Con el paso del tiempo nuestra mente va asociando los momentos buenos y malos de nuestra vida a ciertas marcas, de tal manera que esas marcas adquieren una personalidad que es única a nuestros ojos. Pensemos en el primer automóvil. A todos nos ha costado desprendernos de él, no porque funcionará bien o nos supusiera un esfuerzo económico importante conseguirlo, sino porque estaba asociado a nuestra juventud, a los primeros amores, a la libertad de hacer lo que queríamos. Al final, el producto se convierte en un objeto al que queremos y protegemos.
Podemos plantear diferentes fases en esta relación amor-oído entre las marcas, aunque antes es importante señalar que la afectividad se puede desarrollar bien hacia la marca X, bien hacia el producto concreto de la marca X que poseemos, o bien hacia las dos cosas. La primera fase en esta relación se produce cuando la marca X alcalza suficiente notoriedad como para que nos demos cuenta de que existe o bien porque nuestra necesidad nos hacer llevar acabo una búsqueda activa y nos topamos con la marca X. A partir de ahí, se produce un flirteo en el que pueden participar otras personas (vendedores, publicidad) que tratan de que quedemos a cenar por primera vez. Luego, si las cosas salen bien y el producto responde a nuestras necesidades la relación se afianza y se alarga en el tiempo. Es este periodo de tiempo cuando nuestras vivencias quedan asociadas a la marca. Sin darnos cuenta algo intangible como una marca o tangible como un producto adquiere una personalidad. Y la amamos (estamos fidelizados). Y como la amamos la protegemos de aquellos que usan otras marcas. Y como la amamos la queremos para nosotros sólos (en el caso de un producto que no se presta a nadie) o intentamos que sólo personas de fiar puedan acceder a ella (en el caso de marcas y la creación de brand communities). Por supuesto la relación puede terminar si la marca es infiel a sus principios o deja de satisfacer nuestras necesidades, pero una vez que estamos fidelizados no es fácil romper la relación a pesar de que el producto-marca pueda fallar en algún momento (a pesar de que haya chicas más jóvenes y guapas en el mercado).
La pregunta que surge es cómo podemos gestionar o animar este proceso. ¿Cómo podemos llegar a conseguir que los clientes se “casen” con nuestra marca? No es una cuestión fácil y, desde luego, no es un aspecto que pueda alcanzarse a corto plazo. Podemos dar varias recomendaciones:
- En un primer momento debemos de analizar las necesidades de nuestros clientes, tanto a corto plazo como aquellas necesidades que puedan generarse en el futuro. De esta forma nuestra marca será capaz de satisfacer al cliente durante el tiempo suficiente como para que surgan verdaderos lazos afectivos.
- Una vez desarrollado y testado el producto debemos de darle notoriedad para conseguir la primera cita (la primera compra).
- Tras esa primera compra debemos asegurarnos de que el producto satisface las expectativas del cliente y que con el tiempo se va adaptando a los cambios de las mismas.
- Asimismo, debemos de transmitir confianza, siendo sinceros con nuestros errores, ayudando al cliente aún a costa de perder algo de dinero, mejorando las prestaciones del producto, etc.
El resultado final ha de ser un cliente enamorado y esto quiere decir que se siente a gusto con la relación que mantiene con la marca y que por eso se esforzará en que se mantenga. En ese momento tendremos un cliente fiel, pero también un defensor de la marca y un prescriptor de la misma. Pero cuidado, como apuntaba anteriormente en estas relaciones hay engaños, celos, separaciones y divorcios…bueno y hasta nacimientos (extensiones de marca).

Foto: www.macnn.com
Apple es la marca más admirada por los jóvenes de medio mundo. En EEUU la admiración llega a cotas insospechadas. El poder de mercado de la manzana en este segmento de población crece día a día. Un segmento que más allá de ofrecer un alto cash-flow en estos momentos, supone una oportunidad de desarrollo futura tremenda. Ya se sabe, consumidores hoy, probables consumidores mañana. No olvidemos, además, el comportamiento social de este segmento. Un comportamiento que ejerce una notable influencia a través de recomendaciones vía móvil o redes sociales en otros consumidores, incluso fuera de su intervalo de edad.
Un reciente estudio llevado a cabo en EEUU por Piper Jaffray con una muestra de 769 individuos pone de relieve el poder de Apple entre los estudiantes de secundaria norteamericanos. Según dicho estudio, alrededor del 8% de estos adolescentes poseen un iPhone, el 22% espera adquirir uno en los próximos 6 meses y el 33% muestra preferencia hacia Apple en el próximo cambio de móvil.
Pero la cosa no queda ahí, la cuota de mercado del iPod llega al 84%, 2 puntos porcentuales por encima de los datos del año 2007. En el caso de la compra legal de música en Internet, del 40% de estudiantes que dicen comprar música (esto no me lo creo), el 93% lo hacen a través del servicio iTunes.
Por supuesto que podemos criticar los datos, yo el primero. Cuando hacemos encuestas a adolescentes la veracidad de sus respuestas está más influenciada por las opiniones del resto de adolescentes de la “pandilla” que en ningún otro segmento. Esto no quita validez a los datos sobre preferencia pero no pueden tomarse como compras probables porque la restricción presupuestaria no se tiene en cuenta en demasía, algo que en estos momentos de crisis debe pesar mucho.
Una de las webs que más me han llamado la atención últimamente es la web de los marines norteamericanos. Me ha parecido extraordinaria, no en usabilidad que es un desastre, pero sí en términos de marketing. La web tiene un diseño basado en un flash visual y elegante, con fotos de gran calidad y sin demasiados impactos visuales en el home. Me gusta especialmente lo directa que es a la hora de solicitar acciones al usuario y también cómo transmite los mensajes que se quieren asociar a los marines (e.g. orgullo, lealtad, etc.). Para ello, colocan una barra en el home con cajitas, cada una de ellas dedicada a un valor. También es interesante el proceso para obtener información para ser marine, 1 clic, nada más, sin presentaciones previas. Más allá del home la web empieza a perder usabilidad de forma alarmante. Por ejemplo, si pinchamos en “Become a Marine” y luego en alguno de los otros links del menú principal del la derecha se mezclan varios contenidos.
También es interesante el esfuerzo del ejército norteamericano por llegar a la comunidad a través del marketing relacional. He visto varios casos. Por ejemplo, los marines tienen el espacio Ourmarines con eventos, noticias e incluso experiencias personales. Valga como ejemplo la historia de este chaval roba-huevos y los hippies que haría las delicias de John McCain. La Armada también tiene un espacio muy desarrollado dedicado a las relaciones con el pueblo, como un apartado de noticias.
Si comparamos esta estrategia claramente relacional con la llevada a cabo por el ejército español vemos diferencias muy notables. El ejército español tiene en la web Soldados.com uno de sus espacios principales. Este site no busca crear lazos afectivos con la sociedad. Son espacios muy transaccionales donde casi todo lo que hay tiene el objetivo directo del reclutamiento. Nada sobre cómo viven las familias de los soldados, su situación o qué piensan los propios miembros del ejército sobre España o la importancia de su trabajo. Parece que el soldado no es más que un peón, sin cerebro ni vida personal. Una pena, porque considero que el trabajo de estos hombres y mujeres es tan duro que al menos se merecerían tener un canal en el que contar su experiencia. Todo el mundo habla del ejército, pero nadie deja a los soldados rasos hablar de su vida. Eso en EEUU lo tienen mucho más claro.
El resto de webs del ejército de España son cláramente de consumo internos. Van dirigidas a un público castrense:
- Ejército de tierra: salvo un apartado muy pobre sobre las misiones de paz y otro para que jueguen los niños (la tropa menuda la llaman), no hay nada dirigido a mejorar la imagen del soldado ante el pueblo.
- Ejército del aire: Una muestra más de la importancia que da el ejército y los políticos de este país a estas cuestiones. Salvo un pequeño espacio para apradinar niños gracias a la colaboración con Infancia sin Fronteras, el resto es lo mismo de siempre.
- Armada: Mismo estilo.
- Actualidad de la Ministra: este es el único canal relacional que tiene el ejército español en Internet, ya que gran parte de los actos oficiales llevados a cabo por la Ministra de Defensa Carmen Chacón tienen un importante contenido solidario.
En mi opinión, la estrategia del Ministerio de Defensa en Internet, y probablemente también fuera de Internet pero no quiero hablar de lo que no conozco bien, es lamentable. Es lamentable porque es unidireccional. El único punto de contacto entre el pueblo y el soldado es algún funeral o en el Día de las Fuerzas Armadas. Los soldados no tienen voz, la sociedad no sabe por qué se alistan, qué sienten en sus misiones, qué piensan sus familias, qué ocurre con los veteranos. Y realmente todo esto me da mucha pena, porque aunque no tengo familia militar siempre he tenido un gran respeto por las Fuerzas Armadas. Al fin y al cabo no debemos olvidar que la mayor parte de ellos son personas de 20-30 años que algún día pueden perder la vida por defender los intereses españoles.
Una de las noticias de los últimos días es el posible lanzamiento por parte de Google de su programa Adsense para juegos. Una tecnología que parece estar prácticamente desarrollada y que permitirá insertar anuncios en medio de las escenas de juegos de ordenador.
Lo cierto es que he estado buscando detalles de la tecnología en cuestión y poco o nada se conoce. Se habla de tests en los que un protagonista del videojuego da paso a un vídeo comercial, pero francamente a mí eso me parece demasiado simple para Google. Entiendo que si se trata de llevar Adsense al mundo del Advergaming los anuncios deberan estar contextualizados y probablemente no estarán reducidos a formatos de vídeo, sino que irá más allá, por ejemplo en forma de billboards digitales.
Hace aproximadamente un año, cuando se empezó a hablar de este tema, se comentaba que de ninguna manera Google iba a convertirse en un desarrollador de juegos, sino que ofrecería un espacio publicitario que vendería al mejor postor, así que de ser cierto los acuerdos con los grandes del sector del juego deben de estar al caer. Esta no será una cuestión fácil de resolver porque la integración tecnológica de los sistemas de Google en el software será total. Ello implicaría una cierta pérdida de control sobre los contenidos de los juegos por parte del desarrollador. Eso, unido al carácter enormemente intrusivo de este tipo de publicidad, son cuestiones que seguro están saliendo a la luz en las conversaciones.
Lo cierto es que la entrada de Google en esta línea de negocio parece lógica, considerando las dudas que están empezando a generar sus modelos publicitarios tradicionales como consecuencia de la reducción en la eficacia de los anuncios insertados a través de Adwords y Adsense. Además no debemos olvidar que Google es propietario de Adspace Media, una compañía especializada en advergaming y cuya compra, por algo más de 20 millones de dólares, era considerada estratégica:
“Our charge at Adscape has always been to honor the game that was developed and find new ways to enable that game to continue so others can enjoy it. That’s why we are so stoked to join Google—because these guys get it, and are committed to helping us continue our mission.”
Como siempre que me ocurre esto tengo el enorme placer de anunciar la próxima publicación del trabajo de investigación titulado “The role of satisfaction and website usability in developing customer loyalty and positive word-of-mouth in the e-banking services” en el International Journal of Bank Marketing. este trabajo ha sido desarrollado junto a los profesores Flavián y Casaló. Os dejo el abstract y un borrador del paper por si os interesa.
Abstract
Customer loyalty and positive word-of-mouth (WOM) have been traditionally two main goals aimed at by managers. Due to their importance, this work analyzes the role of satisfaction and website perceived usability in developing customer loyalty and positive WOM in the e-banking business. The data showed that customer satisfaction with previous interactions with the bank website had a positive effect on both customer loyalty and positive WOM. In addition, website perceived usability was found to have a positive effect on customer satisfaction and, as expected, loyalty was also significantly related to positive WOM. Finally, thanks to these results, several conclusions, managerial implications and possibilities for future research arise






Existe un cierto consenso social acerca de la actitud y comportamiento de los jóvenes. Se dice que la juventud, digamos entre 15-25 años, ha perdido el respeto a la autoridad y que no valora el trabajo bien hecho y la consecución de premios basados en el mismo. Una juventud individualista y tecnoadicta, anestesiada por un Estado del bienestar que les ha dado todo lo que ha necesitado y unos nucleos familiares que no han sabido, o no han querido, transmitir una cultura de esfuerzo sano. Gran parte de ello es cierto (me parezco a Sarkozy, lo sé). Sin embargo, algunos investigadores como Neil Howe y el recientemente fallecido Richard Strauss llevan varios años advirtiendo de la llegada de un nuevo grupo de jóvenes con actitudes y comportamiento muy diferenciados de los hasta ahora conocidos como Generación X. Son los denominados Millennials, Generación Y, Gen Y, Net Generation o 9/11 Generation, como prefieran.
Mucho se ha hablado en las últimas semanas de la iniciativa de Starbucks “





