You are currently browsing the category archive for the 'economía' category.

world-economic-forum-logo-1El World Economic Forum (WEF) emprendió hace unos meses su aventura en los Social Media a través de su propio canal en Youtube. Este canal se complementa con uno más específico del encuentro más importante del WEF, el encuentro de Davos (Suiza), donde son los ciudadanos de a pie los que podemos contribuir al debate en 4 de las cuestiones más importantes de la actualidad: la recuperación de la economía mundial en el 2009, en qué medida la crisis económica afectará a la toma de medidas contra los problemas medioambientales, las expectativas sobre la próxima administración de Obama y si merece la pena que los altos directivos de las empresas se comprometan a seguir un código de conducta similar al de abogados y médicos. Cada persona puede enviar un vídeo respondiendo a estas 4 preguntas. El autor del vídeo más interesante será premiado con un viaje con todos los gastos pagados al encuentro del próximo Enero en Davos, en el que podrá ejercer como periodista ciudadano del evento.

Pero la apuesta por los SM del WEF no se limita a Youtube. Así los “señores del dinero” han creado un grupo en Facebook, con debates, vídeos, fotos, eventos y noticias sobre el estado de la economía en el mundo. Más centrado en vídeos y desde luego de mucho menor éxito aparente es el grupo del WEF en MySpace. No podía faltar el canal en Twitter en el que se potencia levemente el debate, ya que parece enfocarse más a la emisión de noticias. En Mogulus y Qik se emiten, en directo o diferido, las conferencias de prensa. Además se permite chatear con otros individuos que estén visualizando el vídeo en ese momento o dejar comentarios. El canal en Flickr sirve de albúm de fotos de las reuniones del WEF. Por último, Netvibes sirve al WEF como aglutinador de las noticias y demás material generado.

Resulta ejemplar que el WEF haga un uso tan intensivo de los SM para promocionar sus actividades, en especial la reunión de Davos. No obstante, salvo la presencia en Youtube, el resto de inicitivas parecen tener muy poco seguimiento por parte de los ciudadanos. Para ello me baso en dos métricas fundamentales: el número de miembros de las diferentes redes (e.g.no llega a 1000 seguidores en Twitter y poco más de 1.500 en Facebook) y sobre todo la escasez y baja calidad de los comentarios dejados por los internautas. Todo esto me hace pensar en si no sería mejor centrar los esfuerzos en un sólo canal SM en lugar de querer abarcar tantos medios. Cierto es que probablemente tengan a algún becario a tiempo completo gestionando las distintas herramientas y que por tanto no les salga caro. Pero ver canales tan desángelados como el de Mogulus o MySpace da muy mala imagen.

Otra lección que podemos aprender, y quizá la más importante, es que hoy por hoy el rey de los SM es Youtube. A lo mejor es por el premio, no sé, pero el canal sobre Davos está funcionando realmente bien, con más de 2.700 suscriptores y 470.000 visualizaciones. Pero más allá de los números lo realmente importante es ver cómo la gente corriente se implica en el debate. Las preguntas que se deben responder no son nada fáciles, por lo se está exigiendo un esfuerzo importante a la gente para crear el vídeo. Creo que esta es una iniciativa extraordinaria que va a conseguir algo muy complicado: que los elitistas debates del WEF calen en la gente de la calle. Y es que sin potenciar el diálogo es muy difícil cambiar la imagen de un foro como WEF. Deberían de tomar nota otros organismos internacionales que se enfrentan al mismo problema de imagen. En el mundo actual no se puede gobernar de espaldas a la gente, y los SM nos ofrecen las herramientas adecuadas para conversar con nuestros grupos de interés, aumentando el compromiso de la gente con las cuestiones tratadas y favoreciendo la creación de comunidades y lazos entre los ciudadanos. Ayer leía en El Mundo que el PP se sube al burro de la estrategia de Obama y apuesta por la 2.0. Veremos en qué queda porque esta canción ya la he escuchado antes.

Foto: AFP Photo/Teh Eng Koon

Las emisiones de CO2 desde China han crecido de manera espectacular en los últimos tiempos. En el año 2002 se situaban en 760 Mt y tan sólo 3 años después representaban 1.700 Mt, lo cual suponía el 6% del total de emisiones de CO2 a nivel mundial. Es de esperar que datos actualizados ofrezcan niveles muy superiores, quizá de hasta 5 veces más de lo generado en el 2005. Pero, ¿cuáles son los factores causantes de este crecimiento?

Un reciente estudio publicado en Energy Policy analiza los principales componentes de las emisiones de CO2 procedentes de China. Según el trabajo, el principal desencadenante es el saludable estado de las exportaciones. La demanda de productos de bajo precio procedentes de China ha crecido de manera espectacular, lo cual ha situado a las exportaciones como uno de los elementos de mayor peso en la cesta de basura gasista del país. Así, 1/3 del total de emisiones de CO2 de China se debe a las exportaciones del país, mientras que el resto se reparte entre inversiones en capital (infraestructuras y fabricas; entre un 32 y un 37% de las emisiones en 2005) y el consumo de los hogares (28% de las emisiones en 2005, 45% en 1987).

La cuestión que nos debemos plantear en los países occidentales es hasta qué punto es responsable China del cambio climático cuando somos nosotros los que estamos demandando los productos de esas exportaciones. Quizá antes de exigir a estos países en desarrollo deberíamos valorar nuestros patrones de consumo y ver en qué medida una modificación de éstos sería útil. El cambio climático exige un compromiso de todos.

Desde antes incluso de la aprobación del proyecto por parte del COI, se viene hablando sobre los objetivos de China en la organización de los Juegos Olímpicos que se están celebrando en estos momentos. Básicamente parece ser que el gobierno chino desea mejorar la imagen del país en el exterior, haciéndola más moderna y abierta. No voy a entrar demasiado en el debate sobre si ésto es o no un falso cambio de imagen. Entiendo que algo de verdad debe haber y que China, y sobre todo los chinos, no va a ser la misma tras los juegos. No debemos esperar un cambio radical ya que estamos hablando de un régimen seudo-comunista asentado en una cultura que mantiene un ancestral respeto a la autoridad. En todo caso, como comentaba es previsible ciertos cambios políticos y sociales en este inmenso país.

En otro orden de cosas, una de las cuestiones que más me llaman la atención es el contenido económico de los JJOO. Está claro que China se juega mucho, puesto que una mejor imagen debería redundar en unos niveles de exportaciones de mayor calidad, bien en cantidad o en calidad. Está es una cuestión muy relevante. Las tradicionales exportaciones chinas basadas en productos de bajo valor añadido se están empezando a resentir, fruto de un crecimiento desordenado que ya está provocando cierres de fábricas otrora a pleno rendimiento. Ello ha creado la necesidad de invertir en la fabricación y posterior exportación, amén del imparable consumo interno, de productos de mayor complejidad manufacturera e incluso con una marca reconocida y valorada. Es en este punto donde evidentemente la imagen que se logre transmitir del país con los juegos cobra una especial relevancia. La creación de una marca “Made in China” que no se asocie a productos de bajo valor, cuando no imitaciones, es una cuestión de Estado.

Por último, también nos debemos preguntar hasta qué punto son económicamente importantes los juegos para el resto del mundo. Por ejemplo, ¿puede servir este evento para facilitar la entrada de empresas extranjeras en el país?. Yo creo que sí, por varias razones. Por un lado, tenemos empresas que han colaborado en la construcción de las infraestructuras o equipamientos para los juegos, las cuales deberían de poder aprovechar la situación para consolidar su presencia en el país. Por otro lado, destacaría el efecto de los juegos en la penetración de ciertos deportes en China, y con ellos toda la industria asociada. Un ejemplo perfecto lo tenemos en el baloncesto. En estos juegos se libra una batalla que va mucho más allá de lo meramente deportivo: la batalla por el fan chino. Esta batalla la libra el baloncesto europeo y el estadounidense, y es muy similar a las luchas, casí intestinas, llevadas a cabo desde años por los grandes clubs de fútbol en aras de hacerse con el mercado asiático. Así, probablemente de la victoria final de EEUU dependerá la entrada masiva de dinero chino en el cada vez más estancado negocio de la NBA y demás ligas norteamericanas.

Como vemos, los JJOO son para muchos algo más que el ejemplo de la capacidad inagotable de superación humana. Quizá nunca en otros juegos esta afirmación había sido tan palpable.

www.twitterway.com

Sobre mí

Miguel Guinalíu, Ph. D.
Departamento de Economía y Dirección de Empresas. Universidad de Zaragoza.
Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales. C/ Gran Via, 2. 50005, Zaragoza (España).

Tlfno.: +34 976761000 (ext. 4695)

guinaliu at unizar dot es
guinaliu at gmail dot com
mguinaliu en Skype

 

Perfil de Facebook de Miguel Guinaliu View Miguel Guinaliu's profile on LinkedIn XING View Miguel Guinaliu's profile on StumbleUpon My Del.icio.us' links

 

Noviembre 2009
L M X J V S D
« Oct    
 1
2345678
9101112131415
16171819202122
23242526272829
30