Daniel comentaba hoy el caso de la web de promoción de la banda ancha en Aragón como ejemplo de la falta de malos hábitos a la hora de decidir cómo se gasta el dinero público. Por supuesto, por ahí fuera las cosas son mucho peores. Ojo al caso que os comento.

Ni a los miembros de un grupo de la más rancia clase conservadora se le habría ocurrido el proyecto Get Out There. Se trata de una guía para esos chavales que no conocen la selva a la que se enfrentan. Ese mundo adulto lleno de barreras que deben conocer. Pues nada, para eso está Internet y el dinero público, concretamente el dinero de los habitantes de Queensland. Una web que enseña los secretos para elegir la mejor carrera, el trabajo más adecuado o incluso instruir en los peligros del juego. Y no dan una guía para encontrar pareja porque eso los australianos lo deben tener controlado. Encima, el diseño es horroroso y la música que suena es como de peli porno. En fin, un desastre.