Distintos medios de comunicación se hicieron eco hace unos meses del lanzamiento del último disco de la banda de rock Radiohead, destancando especialmente el modelo elegido por el grupo para distribuir las canciones del nuevo LP. Se trataba de un modelo gracias al cual los consumidores podían elegir el precio a pagar por la descarga de las canciones, incluso por cero euros. El éxito fue rotundo. La banda ingresó probablemente más dinero del que hubiera obtenido en un lanzamiento tradicional y la fama del grupo ha crecido como la espuma desde entonces. Otros artistas, como Oasis o Jamiroquai parecen querer unirse a esta tendencia. Pero, ¿es viable este modelo?.
La teoría del comportamiento del consumidor señala que éste actúa con la única finalidad de satisfacer sus necesidades, para lo cual se ve limitado por el presupuesto del que dispone en cada momento. Vamos a suponer que la necesidad que satisface una persona al consumir música es el entretenimiento. Considerando esta hipótesis parece lógico pensar que nadie va a estar dispuesto a pagar por algo que le entretiene si lo puede obtener por cero unidades monetarias. ¿Y si las necesidades fueran otras?
Las necesidades del consumidor pueden llegar a ser enórmemente peregrinas. En el caso que nos ocupa, un individuo puede consumir el producto para sentirse miembro de una comunidad de individuos. De esta forma, un joven podría llegar a pagar por la música de Radiohead no porque le guste -que también- sino porque eso le hace sentirse más cercano al artista y a la vez, al resto de jóvenes a cuya comunidad desea pertenecer.
- Yo escucho a Radiohead todos los días.
- A mí me encantan. Incluso he pagado 20 € por el último disco aunque lo ofrecían gratis.
¿Ven la diferencia? El que paga se posiciona con mayor contundencia como seguidor del grupo. Es lo que en redes sociales se denomina enfrentamiento verdaderos vs falsos miembros.
En todo caso, el éxito del modelo Radiohead se debe en gran medida al prestigio que precede al grupo. Dificilmente, un grupo semi-desconocido podría ganarse el pan con este sistema de ingresos. La notoriedad es un elemento fundamental, ya que permite al consumidor valorar economicamente lo que podría llegar a pagar por la música de Radiohead. Otro factor fundamental es la novedad. En mi opinión, este modelo no es directamente generalizable a la industria musical en conjunto, en gran parte porque la novedad que representa el sistema ha jugado un papel crucial en su éxito. Seguramente, gran parte de los “pagadores” han sido consumidores con perfil innovador, es decir, personas que suelen pagar sobreprecios por aquellos productos que representan una novedad sobre lo ya existente.
A pesar de lo dicho, he de admitir que pienso que esta iniciativa sí que nos abre nuevas vías para el desarrollo de estrategias de distribución alternativas en el negocio de la música. He aquí algunas reflexiones:
- El modelo Radiohead es especialmente atractivo en actividades solidarias y nuevos artistas. El ofrecimiento de un producto o servicio relacionado con alguna causa solidaria bajo el sistema de precios abiertos previsiblemente aumentará los ingresos que se habrían obtenido por otros medios tradicionales. Este modelo también puede ser útil en el caso de grupos noveles que usen un sistema de mecenazgo por el que consumidores de su música les envíen pequeñas -o grandes- cantidades de dinero que financien los gastos asociados a los ensayos, compra de instrumentos, etc.
- Todos -supongo- estamos de acuerdo en que el sistema de venta tradicional de CDs está muerto. Incluso, y esta es una impresión personal, la venta de música digital -aún en formatos abiertos- tiene un futuro negro. Los economistas decimos que la industria musical es miope, porque muchos no comprenden que lo que venden no son canciones, sino entretenimiento. Por ello, muchos artistas se ganan la vida sin apenas vender discos, pero sí vendiendo su imagen para acontecimientos publicitarios, líneas de ropa, exclusivas, etc.
- En términos generaes, la propuesta que haría a un grupo músical sería seguir el ejemplo de Radiohead pero con una visión estratégica más amplia. De esta forma, podemos considerar que la web del grupo habría de perseguir los siguientes objetivos:
- Ofrecer información actualizada del grupo, tanto en lo profesional (e.g. próximos conciertos) como en lo personal (e.g. inquietudes culturales o políticas de los artistas). Un grupo de éxito tiene una sólida imagen. Los grandes actores o cantantes -digo los grandes, no los productos enlatados tipo Operación Triunfo que normalmente son flor de una temporada- tienen una imagen pública cuidadósamente diseñada. Piensen en Pete Doherty o Amy Winehouse. No crean que su comportamiento obecede unicamente a su personalidad. Sin llegar a estos desaconsejables extremos, todo artista debería pensar en qué tipo de valores quiere transmitir en su música, en sus salidas nocturnas, en su atuendo, en sus entrevistas, en sus amores. ¿Estamos creando falsos ídolos? En parte sí, pero no olvidemos que el artista entretiene y, por tanto, al menos aquellos que deseen vivir de la farándula tendrán que falsear parcialmente sus apariciones públicas.
- Ofrecer la música en formatos que sean complétamente manipulables, pero con la reserva del derecho de explotación comercial de la canción claro. Además, la música debería ser ofrecida en alta calidad y con un sistema de descarga bajo el modelo de precios abiertos.
- Interactuar con los fans. Muy relacionado con la idea de creación de imagen es la necesidad de mantener dialogo permanente con los seguidores del grupo. En este diálogo deben intervenir los miembros reales del grupo, pudiendo realizarse a través de un blog actualizado y una plataforma comunitaria que permita el intercambio de ideas, imágenes, etc. entre los fans y la realización de “quedadas” físicas o virtuales.
- Fuentes alternativas de ingresos. Los ingresos de un grupo musical no se limitan a la venta de entradas a sus conciertos y discos. Existen otras muchas posibilidades, como por ejemplo: ediciones lujo, entradas a actos apoyados, promovidos o con presencia del grupo y publicidad/productos de terceros. En este último caso, los productos o mensajes comerciales emitidos desde la web del grupo deberían estar relacionados con la filosofía e imagen del grupo, así como con los intereses de sus fans (e.g. libros o discos favoritos del artista, donaciones a causas que el artista apoya, ropa de estilo similar al del grupo).



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Enero 28, 2008 en 7:42 am
A la felicidad por la electrónica :: Fernando Vicente » Blog Archive » Radiohead y Miguel Guinalíu
[...] He oído y leído cientos de opiniones sobre el modelo de negocio que eligió Radiohead mediante el cual podías descargar sus canciones y pagar lo que deseases por su último disco, In Rainbows. De entre todos esos comentarios, me quedo con las reflexiones de Miguel Guinalíu. [...]