Según las investigaciones que aparecen en el libro “The Telephone Gambit: Chasing Alexander Graham Bell’s Secret“, del periodista Seth Shulman, el hasta ahora conocido inventor del teléfono, Alexander Graham Bell, podría haber copiado su invento a partir de las notas de su principal rival, Elisha Gray.

Según parece, una mezcla de espionaje industrial, el apoyo a Bell de los registradores y la falta de escrúpulos de sus abogados pudieron obrar el milagro. ¿Por qué se ha mantenido durante tanto tiempo este escándalo oculto? Según Shulman, la razón puede descansar en el enfoque adoptado por los distintos competidores. Así, Bell centraba sus esfuerzos es la transmisión de voz, mientras que Gray trabajaba en la emisión de mensajes múltiples sobre el mismo hilo telegráfico.

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